¿Qué es La Inmunidad de Rebaño?

Inmunidad de Rebaño

También conocida como inmunidad comunitaria, ocurre cuando una población se hace inmune a una enfermedad. Ya sea debido a la existencia de una vacuna o por exposición, en la medida en que el porcentaje de personas inmunes va en aumento, la probabilidad de que una persona que es contagiosa se encuentre con otra no inmune y la infecte es muy mínima,. Llega el momento en que las probabilidades de propagación de la enfermedad son tan bajas, que se considera que esa población ha adquirido “inmunidad de rebaño”.

Deliberate Efforts to Achieve Herd Immunity to COVID Are Dangerous -  Scientific American

¿Qué hemos aprendido de la historia mundial sobre la inmunidad de rebaño?

El mundo ha experimentado varias pandemias y epidemias. La peste negra, que ocurrió a mediados del siglo XIV, arrasó con la población europea y cambió su historia para siempre. A finales del siglo XIX, la pandemia de la influenza devastó al planeta a escala global, matando a más de un millón de personas en sólo unos meses. Más recientemente, la gripe porcina, el ébola y el zika marcaron el inicio de una carrera mundial en busca de la creación de las vacunas correspondientes. Podemos aprender algo de cada una de las enfermedades infecciosas que la humanidad ha enfrentado.

Jonas Salk adquirió fama por el desarrollo de la primera vacuna contra la poliomielitis (también llamada polio) en 1955. Previo a la vacuna, esta enfermedad incapacitaba a más de 35,000 personas al año. No todos recibieron la vacuna, pero habiendo alcanzado el umbral requerido, los Estados Unidos logró la inmunidad de rebaño. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) no han reportado ningún caso de polio en el país a partir de 1979.

La erradicación de la viruela ha sido ampliamente reconocida como el principal logro de la salud pública a la fecha. La viruela fue un virus extremadamente peligroso, con una tasa de mortalidad de al menos 30%. En 1959, la Organización Mundial de la Salud (OMS y WHO, por sus siglas en español y en inglés) enfocó sus esfuerzos en la erradicación de la viruela a nivel mundial, pero encaró desafíos para obtener el financiamiento, personal y compromiso necesarios de parte de diversos países. Finalmente, en 1980, se declaró al mundo oficialmente libre de la viruela.

En ambos casos, el doctor Mochon indicó que la conducta humana es clave para el éxito de las respectivas vacunas. Se requiere de distribución y de aceptación de esta solución para lograr la inmunidad de rebaño. También se puede revertir la inmunidad de rebaño si la adopción de las vacunas y de otras prácticas seguras no reciben apoyo a nivel mundial. El doctor Mochon hizo especial mención del sarampión – un virus peligroso que ha presentado rebrotes en años recientes. Éste es un muy buen ejemplo de la importancia de la aceptación y el apoyo a la vacuna, aún después de que se ha logrado la inmunidad de rebaño.

¿Qué riesgos se relacionan con la inmunidad de rebaño hoy en día?

Una vez que se haya desarrollado, probado y comprobado que una vacuna es efectiva, la única barrera que queda por superar es la distribución de esa vacuna. Sin embargo, el desarrollo de una vacuna puede demorar varios años y la historia nos ha demostrado que su distribución también puede presentar dificultades. E incluso con una vacuna, quedan varios factores a considerar.
Sin una vacuna, sólo hay una manera posible de lograr inmunidad de rebaño: la infección masiva. En tanto que muchas personas podrían recuperarse de la enfermedad, permitir que el virus se propague más libremente conllevaría un costo elevado en vidas humanas y otras muchas consecuencias imprevistas. El doctor Mochon hizo referencia a las acciones recientes que tomó Suecia en respuesta al COVID-19, al resistirse a las medidas de cierre más estrictas que aplicaron los países escandinavos vecinos. “Los datos de la Universidad Johns Hopkins (en Estados Unidos) muestran que Suecia tiene 39.57 muertes por cada 100,000 habitantes, mientras que Noruega y Finlandia tienen 4.42 por cada 100,000 y 5.58 muertes por cada 100,000 pobladores, respectivamente”, detalló. El compromiso que hizo Suecia con la inmunidad de rebaño, sin una vacuna ha conducido a tasas más elevadas de infección y también ha creado probabilidades más elevadas de muerte.
Los suecos optaron por esta alternativa con base en una variedad de factores, incluyendo la distribución geográfica de su comunidad de adultos mayores, la densidad de su población y el estado de salud en general de su gente. Suecia se cataloga entre los países con menor incidencia de obesidad en el mundo, en tanto que los Estados Unidos es uno de los países con mayor obesidad. Estos factores reflejan el nivel de riesgo que implicaría implementar esta opción. Lo cierto es que los estadounidenses estarián en peores condiciones para manejar un brote de grandes dimensiones y una población mucho mayor que perder.
Es difícil tener paciencia en medio de una pandemia global. Mientras que los científicos trabajan día y noche en la búsqueda por una solución para la COVID-19, los lineamentos de los CDC, incluyendo el distanciamiento social, el lavado de manos frecuente, el uso de mascarillas, el evitar tocarse la cara  y otras prácticas recomendadas, siguen siendo nuestra mejor arma para combatir la transmisión o contagio.


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